Introducción
La mastitis es una reacción inflamatoria de los tejidos secretores o conductores de la leche en la glándula mamaria, como respuesta a una infección bacteriana o lesión traumática.
La mastitis puede ser definida como clínica cuando se presenta con signos y síntomas observables: hinchazón de uno o más cuartos en la ubre, calor y dolor al contacto y cambios macroscópicos en la leche. La sola presencia de cambios macroscópicos en la leche sin la observación de signos en la ubre, también se define como mastitis clínica. La severidad de la mastitis clínica puede variar entre una mastitis clínica leve hasta una mastitis clínica hiperaguda, en la cual se presenta sintomatología sistémica, como aumento de la temperatura corporal, deshidratación, inapetencia, malestar y que, en algunos casos, puede ser fatal.
Otra forma de mastitis es la subclínica, la cual no presenta signos o síntomas visibles y, por lo general, el animal, la ubre y la leche aparentan ser normales. Este tipo de mastitis es prolongada o crónica (lactancias continuas) y es una de las diferencias marcadas con las mastitis clínicas descritas con anterioridad, que tienen una duración corta de días. Se podría afirmar, entonces, que un animal sano se traduce en eficiencia, y el control de una enfermedad es la inversión que se realiza para disminuir pérdidas.
Desde el punto de vista económico, la mastitis es la enfermedad más importante de la vaca lechera. Las pérdidas ocasionadas por esta enfermedad pueden agruparse de la siguiente manera: disminución de la producción, descarte de leche, costo de medicamentos, honorarios veterinarios, trabajo extra, pérdida de potencial genético (Saran y Chaffer, 2000).
El objetivo de este trabajo es realizar una revisión de las mastitis contagiosas y ambientales, junto con su control, focalizado en la combinación de medidas tradicionales y la vacunación.
Etiología de la Mastitis
Los agentes causantes de la mastitis bovina son microorganismos que habitan en la ubre de la vaca y sus alrededores. Más de 100 microorganismos están implicados como causantes de infección intramamaria, siendo los más importantes bacterias Gram positivas como Staphylococcus, Streptococcus y Gram negativas pertenecientes a las Enterobacterias. De acuerdo con su epidemiología, pueden dividirse en tres grupos:
1) Contagiosos. 2) Ambientales. 3) Oportunistas.
La fuente de los microorganismos contagiosos es la ubre de la vaca afectada, diseminándose a partir de ésta hacia otras vacas. El lugar donde se produce el contagio es la sala de ordeño. Este grupo incluye bacterias como Staphylococcus aureus, Streptococcus agalactiae, Streptococcus dysgalactiae, Mycoplasma sp y Corynebacterium bovis. Económicamente Staphylococcus aureus y Streptococcus agalactiae son las bacterias más importantes dentro de este grupo, siendo agentes causales de mastitis subclínica, que contribuye, en gran parte, a los recuentos elevados de células somáticas a nivel de la explotación, aunque también pueden causar mastitis de tipo clínico. Ambos agentes, pueden afectar la ubre immediatamente luego del primer parto y, especialmente, el S. aureus, de más difícil curación en la lactación, por las propias características de adherencia de la bacteria, los exopolisacáridos y el factor “slime” (Baselga, 1993). Éstos hacen que la infección progrese hacia un proceso de cronificación, que afecta la vida útil de la vaca lechera, ya sea en cantidad o en calidad de leche. Una opción coherente y lógica, sería evitar esa infección temprana de la novilla, para permitir el máximo rendimiento de la vaca como productora lechera.
Por otra parte, los microorganismos ambientales viven en los alrededores de la vaca y acceden a la ubre en los intervalos entre los ordeños. Pertenecen a este grupo bacterias tales como Streptococcus no agalactiae y Gram negativas, sobre todo coliformes, siendo estos dos grupos los agentes responsables de infecciones intramamarias más importantes del grupo “ambientales”.
Control de la Mastitis
En general, en cuanto a medidas de control se refiere, podemos hablar de:
1) Rutina de ordeño adecuada e higiénica. 2) Uso adecuado y mantenimiento del equipo de ordeño. 3) Terapia de secado apropiada. 4) Tratamiento de casos clínicos durante la lactancia. 5) Tratamiento de problemas de piel de la ubre y los pezones. 6) Descarte de vacas con mastitis crónica. 7) Examen de vacas que se deseen introducir a la explotación como reposición. 8) Registro de datos. 9) Mantener un ambiente limpio.
Junto a todas estas medidas, se nos ha agregado en los últimos años: la vacunación.
Evidentemente, la realidad de cada país, tanto de sus zonas como de sus explotaciones, es diferente y, a pesar de que estas medidas generales son de gran aceptación mundial, el profesional tendrá la responsabilidad de adaptarlas a cada explotación.
Programa Nacional de Control de la Mastitis y mejora de la calidad de la leche en Israel
La producción moderna de leche en Israel se ha desarrollado durante los últimos 70 años, comenzando con pequeñas cantidades de leche producida por vacas autóctonas, hasta el desarrollo de la vaca Holstein-Israelí, con su potencial genético mejorado para una muy elevada producción lechera. Una mentalidad abierta, la falta de rígidas tradiciones agrícolas de los nuevos colonos y la necesidad de un abastecimiento adecuado de leche y productos lácteos para una población en constante crecimiento, determinó el desarrollo de una ganadería lechera de alta producción en un período relativamente corto y en una zona geográfica considerada inadecuada para producir leche, con condiciones de manejo limitadas a una estabulación permanente y sin pastoreo.
Con el objeto de obtener y mantener explotaciones de tan alta producción, se debió implantar un minucioso estudio de las condiciones ambientales de la vaca, en especial las referentes a estabulación y su microclima, sistema de alimentación, instalaciones y manejo del ordeño en salas equipadas con recursos de automatización que ahorran mano de obra y, donde se practican métodos adecuados de prevención de la mastitis.
El desarrollo de sistemas e instalaciones de ordeño ha estado estrechamente vinculado con un programa nacional de prevención de la mastitis y mejora de la calidad de leche. A partir de 1979, este programa nacional fue organizado por el Consejo Nacional de Lechería, con la cooperación de los Servicios Veterinarios y Servicios de Extensión del Ministerio de Agricultura, la Asociación de Criadores de Ganado de Leche, la Sociedad Mutual de Seguros y Servicios Veterinarios y la industria lechera. Este programa ha sido guiado por el Centro Nacional de Referencia de Mastitis (CNRM) del Instituto Veterinario Kimron y en sus comienzos comprendía cinco Laboratorios Regionales cubriendo toda el área lechera del país. Desde principios de 1997 operan dos laboratorios regionales, uno para la zona Norte y el segundo para la zona Sur del país (Chaffer, 1999).
La finalidad del programa fue mejorar la calidad higiénica de la leche y disminuir la prevalencia de infecciones subclínicas y clínicas de la ubre. En relación con las enfermedades subclínicas de la ubre, la prevalencia de Staphylococcus aureus en el inventario nacional se redujo de 23,15% (para ambas explotaciones de Kibbutz y de Moshav) en 1980, a 9,2% en 1995. El objetivo ha sido disminuir la prevalencia de infección por Staphylococcus aureus a menos del 6% de las vacas en la ganadería y el mantenimiento de este índice máximo de infección con adecuadas prácticas de manejo y ordeño, incluidas la segregación de las vacas infectadas en grupos separados de ordeño, la desinfección adecuada de los pezones al final del ordeño y el tratamiento de secado (tratamiento selectivo de las vacas infectadas). El segundo patógeno principal causante de mastitis subclínica, Streptococcus agalactiae, que es un microorganismo parásito obligado de la ubre y, por lo tanto, susceptible de ser erradicado, registró en 1995 una prevalencia nacional de 0,95%, importante respecto a la existente en 1980 (11,3%) en ambos tipos de explotaciones: Kibbutz y Moshav.
Un préstamo especial a los productores interesados en el programa de erradicación del Streptococcus agalactiae ha sido facilitado por el Consejo Nacional de Lechería, para compensar en parte las pérdidas económicas inmediatas relacionadas con la leche decomisada después del tratamiento general o “blitz” de todas las vacas infectadas en forma simultánea. Este tratamiento consiste en dos dosis de 600.000 UI de penicilina G por cuarto con un intervalo de 24 horas a todas las vacas infectadas, que son apartadas durante todo el período del tratamiento. El laboratorio regional lleva a cabo un seguimiento de los resultados con exámenes bacteriológicos consecutivos de muestras de leche de las vacas tratadas, procediendo a la repetición del tratamiento a los ejemplares refractarios y permitiendo a las vacas curadas regresar a los grupos de ordeño habituales. Los exámenes bacteriológicos son periódicos para descubrir nuevas vacas infectadas en la explotación sana y trasladarlas de inmediato al grupo separado para tratamiento “blitz”.
La explotación es declarada libre de Streptococcus agalactiae cuando no se detectan vacas infectadas durante tres exámenes bacteriológicos consecutivos, 3, 6 y 12 meses después de haber obtenido el primer resultado de “cero-agalactiae”. Se recomienda a todos los productores averiguar en el CNRM o en los laboratorios regionales, sobre el estado sanitario (en particular, si está libre de S. agalactiae) del establecimiento del cual tienen interés en comprar ganado de reemplazo, incluyendo novillas preñadas.
Las medidas mencionadas más el control integral que se viene realizando en los hatos de Israel, han llevado a la continua reducción en células somáticas, como se puede apreciar en la Figura 1.
Disminución en el conteo celular somático (promedio nacional) a través de los años. (Tomado de “The Dairy Industry” in Israel, 2005).

La vacunación contra Mastitis y su inserción en las medidas de control
Una revisión de la literatura de la última década nos muestra beneficios en el uso de vacunas que protegen contra E. coli o S. aureus. En general, el efecto de la vacunación se reflejó en:
1) Reducción en la severidad y duración de la sintomatología de mastitis por coliformes. 2) Disminución en el uso de antibioticos y en su posible aparición como residuos en la leche. 3) Disminución en los conteos celulares somáticos y aumentos en la producción diaria de leche (Chaffer, 2006).
Nordaugh y col., (1994) utilizando una vacuna inactivada de S. aureus, mostraron su efecto positivo en la no aparición de casos clínicos en el grupo de vacas vacunadas, contra un 6 % de casos en las no vacunadas. En lo que respecta a casos de mastitis subclínica por S. aureus, esta fue diagnosticada en 8% en el grupo de vacunadas y en un 14% en las vacas no vacunadas. Casademunt y col., 2006 demostraron la presencia de anticuerpos séricos en las glándulas mamarias, las cuales podrían generar defensas ante la presencia de mastitis en las vacas lecheras inmunizadas con cepas de S. aureus y E. coli. En Israel, en un ensayo de campo (Leitner y col., 2003), utilizando una vacuna compuesta de fragmentos de S. aureus, obtenidos por sonicación (Desintegración de la bacteria por ultrasonido con el fin de liberar de la pared celular compuestos inmunogénicos), mostraron efectos beneficiosos y estadísticamente significativos, en lo que respecta a la producción lechera y a la disminución de células somáticas, en el grupo de vacas vacunadas.
Lo importante para destacar en una vacunación contra S. aureus, es que se debe hacer lo más temprano posible, realizando esta immunización en la etapa de novilla pre-parto, evitando así una posible infección que comprometa la vida productiva de la vaca lechera.
En lo que respecta a mastitis por coliformes, Hogan y col. (1995), en un experimento de desafío con cepa virulenta de E. coli a vacas vacunadas con una bacteria de E. coli J5 y en no vacunadas, demostraron que la duración de la infección intramamaria, así como la intensidad de los síntomas, son menores en el grupo vacunado. Deluyker y col. (2005), en ensayo de campo, encontraron en la vacunación contra E. coli, que si bien la vacuna no ayudó a disminuir la cantidad de casos clínicos en el grupo vacunado con respecto al no vacunado, hubo diferencias significativas en la cantidad de casos de mastitis tóxicas sistémicas a favor del grupo vacunado. El mismo autor, encontró en un estudio de desafío, que en el grupo vacunado hubo una sintomatología más benigna con respecto al grupo no vacunado, cuando fueron expuestos los dos grupos con cepa virulenta de E. coli.
Adicional a esto, la literatura aporta datos que muestran los efectos positivos de las vacunas contra mastitis. Si bien es un elemento a tener en cuenta y recomendado en la lucha contra la mastitis, no se debe olvidar, que debe ser combinado con las medidas tradicionales de control de mastitis en el establecimiento.
Referencias Bibliográficas
Casademunt, S; Foix, A; Lorenzo, P y Tórtora, J. (2005) Cinética de anticuerpos séricos frente a S. aureus y E. coli en vacas vacunadas frente a la mastitis bovina y correlación con el nivel de estos anticuerpos en leche. XXIX Congreso de Buiatría, Puebla, México.
Chaffer, M. (1999) Control de Mastitis: La experiencia israelí. Buiatría Española 9:91-98.
Chaffer, M. (2006) Nuevas tecnologías para el diagnóstico y control de la mastitis. Tendencias y avances del agronegocio de leche en las Américas, Producción Primaria. Ed: FEPALE, EMBRAPA Gado de Leite, Asociación Gaucha de Lecheros. 220 pp.
Deluyker, H.A., Van Oye, S.N., Elfring, G.D. and Dutton, C. (2005) Efficacy of a J-5 Escherichia coli bacterin in an intramammary challenge model. Mastitis in dairy production. Ed. H. Hogeveen. N. Wageningen Academic Publisher.
Deluyker, H.A., Van Uffel, K., Elfring, G.D., Van Oye, S.N., Dutton, C., and Nanhjian, I. (2005). Efficacy of a J-5 Escherichia coli bacterin in clinical coliform mastitis dairy cattle. Mastitis in dairy production. Ed. H. Hogeveen. N. Wageningen Academic Publisher.
Hogan, S.J., Weiss, W.P., Smith K.L., Todhunter, D.A, Schoenberger, P.S. and Sordillo (1994). Effects of an Escherichia coli J5 Vaccine on mild clinical coliform mastitis. J. Dairy Sci. 78:285.
Leitner, G., Yadlin, N., Lubashevsy, E., Ezra, E., Glickman, A., Chaffer, M., Winkler, M., Saran, A. and Trainin Z. (2003) Development of a Staphylococcus aureus vaccine against mastitis in dairy cows, Field Trial. 93:153.
Nordauhg, M.L., Nesse, L.L., Norcross, N.L. and Gudding (1994) A field trial with an Experimental Vaccine against Staphylococcus aureus mastitis in cattle. 1. Clinical parameters. J. Dairy Sci. 77:1267.
Saran, A. y Chaffer M. (2000). Mastitis y calidad de leche. Editorial Inter-Medica 200pp
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